- Los procuradores Javier Campos y Diego Moreno piden dotar de los profesionales, material y presupuesto necesarios este edificio abandonado por parte de la Junta desde hace una década, y que obliga a una población de más de 500 personas, en su mayoría de avanzada edad, a desplazarse hasta Ponferrada para recibir atención primaria.
El procurador berciano Javier Campos ha presentado la iniciativa que defenderá este viernes en el parlamento autonómico, y que pide la puesta en funcionamiento del consultorio de San Andrés de Montejos para que haya consulta médica de lunes a viernes.
Acompañado por el alcalde de Ponferrada Olegario Ramón, la concejala de Infraestructuras y Patrimonio Carmen Doel, el pedáneo de San Andrés de Montejos Víctor Manuel Franco y por el procurador y coordinador de la Sanidad del Grupo Parlamentario Socialista Diego Moreno, Campos ha detallado que la localidad cuenta con una población de más de 500 personas, en su mayoría de avanzada edad, que se ven obligadas a desplazarse a uno de los centros de salud con mayor número de cartillas y saturación de la provincia, situado en Ponferrada, con el agravante de que se encuentra a más de 6 kilómetros.
“La Junta de Castilla y León sigue potenciando los males endémicos que castigan el área de salud de la comarca del Bierzo. Cuestiones como la falta de personal, o los acúmulos de turnos y trabajo abusivos en determinados centros de Ponferrada que se contradicen con el abandono de otros centros, como en este caso el consultorio de San Andrés de Montejos, cerrado desde hace más de una década, demuestran la ineficacia del Gobierno autonómico, que deja desamparados a los usuarios de la sanidad pública en El Bierzo”, ha declarado el parlamentario.
“Los vecinos y vecinas de San Andrés de Montejos son quienes sufren esta falta de previsión y de organización por parte de la Junta, ya que en base al dato poblacional anterior debieran contar, entre otros servicios, con una consulta rural por donde pasara diariamente un médico”, ha insistido.
Campos ha explicado que el edificio en cuestión cuenta con la infraestructura necesaria para poder albergar un consultorio de tipo 2 y ofrecer la prestación que, de momento, se está negando a los habitantes de San Andrés de Montejo, quienes de forma pública están mostrando su disconformidad con protestas y recogida de firmas que trasladarán a las propias Cortes de Castilla y León, entre otras medidas.
“Por todo esto, exigimos a la Junta que diseñe y oferte un plan de servicios ajustados a ley para la puesta en marcha del consultorio de San Andrés de Montejos con los profesionales, material y presupuesto necesarios para poder iniciar a la mayor brevedad las consultas”, ha apuntado el político socialista.
El coordinador del Área de Sanidad del Grupo Parlamentario Socialista Diego Moreno ha reivindicado la desescalada de la atención primaria en Castilla y León, debido al nivel de inmunización alcanzado en la comunidad. “El personal sanitario está vacunado, pero seguimos con las mismas restricciones de cuando estábamos en plena pandemia”, ha sentenciado.
Moreno ha indicado que la Junta no tiene intención de desescalar porque el modelo que ha implantado durante la pandemia es el modelo que deseaban PP y Cs, con pocos profesionales y atención telefónica. “En definitiva, se trata del plan Aliste que con la excusa de la crisis sanitaria del coronavirus han colado por la puerta de atrás, evitando así la contestación social”, ha apuntado, poniendo como ejemplo el caso de San Andrés de Montejos, que “a pesar de contar con unas buenas instalaciones que podían poner en uso para los vecinos y vecinas de este núcleo, prefieren mantener las puertas cerradas”.
En este sentido, el procurador ha exigido a la Junta que deje de castigar a los habitantes del mundo rural, y ha pedido que la vacunación no se centralice en la capital leonesa tras conocer su intención de cesar el resto de citas en otros centros de la provincia, una situación que obliga a las personas que viven en los pueblos a trasladarse muchos kilómetros hasta León y concentra aglomeraciones que provocan grandes colas en los alrededores del Palacio de Congresos de León.