- El procurador del Grupo Parlamentario Socialista, Diego Moreno, ha señalado en el pleno de las Cortes Autonómicas el pronóstico según el cual la sanidad de la comunidad “perderá un 40% de sus profesionales de medicina, sin capacidad de reposición y abocando al sistema público al colapso”.
“Señor Vázquez, dígalo sin paños calientes. Ha sido un auténtico fracaso”. Así es como ha calificado el procurador del Grupo Parlamentario Socialista, Diego Moreno, el proceso de fidelización de los Médicos Internos Residentes (MIR) en Castilla y León al solicitar una valoración por parte de la Junta durante el pleno celebrado esta tarde en las Cortes Autonómicas.
“Tres de cada cuatro médicos especialistas formados en nuestra comunidad han rechazado los contratos que ustedes ofrecían y han decidido continuar su carrera profesional en otro lugar”, ha recordado durante su intervención, “otro año más, veremos cómo el esfuerzo que realiza esta comunidad para formar médicos especialistas no contribuye en nada a sostener nuestro maltrecho sistema público de salud”.
Moreno ha puesto de relieve los más de diez años de fracaso del gobierno autonómico respecto a la retención del talento de los profesionales de la medicina en nuestra comunidad, denunciando además la falta de garantía de “asistencia sanitaria en numerosos puntos de Castilla y León, convirtiendo a las personas que viven en el medio rural, en la comarca de El Bierzo, Soria o Segovia, en ciudadanas de segunda”.

El procurador Diego Moreno, en un instante de su intervención en el pleno de las Cortes de Castilla y León
“Nueve de cada diez residentes que han finalizado la formación especializada en Castilla y León han rechazado su oferta”, ha lamentado, “y de la especialidad de pediatría apenas se ha conseguido contratar un profesional en toda la comunidad”. El procurador ha señalado también que, tal y como revela el último estudio realizado por el Colegio de Médicos de Castilla y León, en los próximo cinco años “nuestra sanidad perderá cerca del 30% de sus profesionales de medicina, sin capacidad de reposición y abocando al sistema público al colapso” y ha recordado que la sanidad pública no se garantiza “con una ley”, sino con “voluntad política y recursos públicos”.