- La procuradora María Rodríguez insta al Gobierno autonómico a asumir su responsabilidad en materia de sanidad invirtiendo en salud pública y medidas preventivas, que solo se pueden instaurar de manera eficaz si se dispone de una red de vigilancia epidemiológica.
Tras el reciente fallecimiento de un hombre en Salamanca por Fiebre Hemorrágica Crimea-Congo, provocada por la picadura de una garrapata, el PSOE de León ha exigido a la Junta de Castilla y León que reconozca la labor de los centros veterinarios como servicios sanitarios en la realización de los estudios que controlan la evolución de las enfermedades de origen animal.
“¿Qué estudios se están llevando a cabo directamente o en colaboración con los centros veterinarios privados y públicos para conocer de forma inmediata los cambios en la evolución de la infección por coronavirus relacionado con los animales, así como de la Fiebre del Nilo Occidental o La Fiebre Hemorrágica Crimea-Congo que pueden afectar a la salud pública?”, ha preguntado la procuradora socialista María Rodríguez.
El grupo parlamentario del PSOE ha denunciado la pasividad de la Junta y de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural que, a pesar de anunciar la aplicación en todas las políticas del área el concepto ‘One Health’, que implica la estrecha relación entre la salud humana, la sanidad animal y la defensa del medio ambiente, no se ha llevado a cabo ni una sola actuación. “Han sido los propios veterinarios, a través de su organización colegial, quienes han creado de forma voluntaria una red de vigilancia epidemiológica para conocer la evolución y el grado de propagación de la Covid-19 en los animales, así como de otras enfermedades zoonóticas”, ha explicado Rodríguez.
Según la parlamentaria, los profesionales veterinarios deben participar en la investigación de brotes para anticiparse a la aparición de epidemias de nuevas enfermedades de origen animal o de las ya conocidas con estudios de incidencia y prevalencia para detectar posibles agentes patógenos en poblaciones animales, ya sean salvajes o domésticas.
María Rodríguez, en representación de su partido, ha apuntado que la única manera de reducir y racionalizar los costes de la sanidad asistencial es invertir en salud pública y medidas preventivas que solo se pueden instaurar de manera eficaz si se dispone de una adecuada vigilancia epidemiológica que suponga la integración de diferentes disciplinas científicas para comprender y combatir las causas de las enfermedades comunitarias. “Todos los centros de trabajo de los profesionales de la salud pública veterinaria, públicos y privados, se deben autorizar y registrar según lo establecido en el Decreto 49/2005, de 23 de junio”, ha insistido, requiriendo al Gobierno autonómico a aprovechar recursos y a asumir su responsabilidad en materia de sanidad y salud para evitar más sufrimiento a la población.