La política de desarrollo rural es, ante todo, política social y de cohesión territorial, con determinación para encontrar capacidades de desarrollo endógeno asociado a sus valores medioambientales, culturales y sociales propios.
Nuestra política de desarrollo rural se basa en utilizar toda la capacidad productiva del territorio y sus gentes para crear empleo. Ello exige, en primer lugar un esfuerzo dotacional en materia de servicios básicos que permitan un nivel adecuado de calidad de vida para las personas y de acceso a las infraestructuras para asegurar la competitividad de las empresas y emprendedores. Es clave el acceso a Internet en condiciones de velocidad y precio competitivos, ya que las tecnologías pueden anular la distancia y el aislamiento.
La agricultura y la ganadería deben integrarse en la lógica multifuncional, sin que tengan que renunciar en absoluto a su vocación productiva y a la vinculación al mercado, pero valorando las implicaciones territoriales, sociales y ambientales de su actividad
Puedes conocer la política de desarrollo rural que propone el PSOE en el siguiente documento.